Confesión #5: Soledad, tan solitaria y tan consigo misma

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viviank

Hace unos días estuve en el proceso de plasmar en palabras mi identidad, pero para ello debía reconocer mis lados positivos y negativos. Mientras hacía mi lista de ambas no dudé en poner “solitaria” en el rubro de los negativos. Y ahora que pienso al escribir sobre mi soledad, y la veo desde otra perspectiva, me cuestiono si ¿realmente es algo negativo ser “solitaria”?.

Siento que desde hace un buen tiempo – años – atrás comencé a ser algo “solitaria” o a tener a la soledad de compañía. Pienso, que fue porque muchos aspectos a mi alrededor se vieron afectados (familiar, amigos, trabajo y otros). Fue como si todo se juntara para ir mal y no como yo lo había imaginado.

Aún me considero una persona solitaria, quien necesita de su espacio, que aprende a conocerse a fondo, a conocer su esencia, a saber cómo es, a cuestionarse si está bien o si está en lo incorrecto. Aún siento que necesito de tiempo para ir a mi ritmo, para saber cómo esperar lo que venga, para encontrarme con mi valentía, para que me conecte con otras personas que no andaba buscando, para valorar aquello que a veces pasa desapercibido ante los ojos ajetreados.  Si. Aún me siento solitaria por todas las cuestiones anteriores, y sobre todo porque siento que la soledad me ha conducido a un camino que me lleva a encontrarme conmigo misma.

No sé aún si la soledad es buena o mala, pero “es lo que cada uno hace con ella, es como un desierto (los desiertos nunca están vacíos), pero, como todos los desiertos, un día terminan y es al salir de ellos cuando se reconoce su valor.” (Raimon Samso)

La soledad me ha conectado conmigo misma, con amigos, con personas inspiradoras, con nuevos aprendizajes, con nuevas formas de ver la vida y con lo que realmente quiero hacer y ser. Es ahora, cuando puedo ver realmente su valor.

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  1. Disfrutar la soledad, en mi caso, ha sido un proceso gratificante. Al principio lo confundí con misantropía, pero me di cuenta de que sí puedo interactuar con otros, y también prescindir de ellos, pues siempre hay nuevas personas por conocer. Eso me anima a continuar interactuando.

    🙂

  2. Pingback: Lazos para toda la vida | Sin Peculiares en Mi Vida

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