La rutina te captura

Estándar

Confieso que hace muchos, pero muchos meses que no trabajo formalmente para una entidad. Y gracias a ello había olvidado cómo es que la rutina te captura, alejándote de la vida exterior o interior.

Conseguí hace poco un trabajo rutinario en oficina por cinco días. Obviamente apliqué porque necesito trabajar, y también lo que el trabajo te da como retribución por dejar tus horas en él, me refiero al dinero (por si no lo captaron). Voy en el segundo día, y como recién le agarre el ritmo, hoy estuve 100% concentrada en él. Toda, pero toda mi atención estuvo enfocada en lograr el objetivo trazado, o en hacerlo bien y sin errores, o en ser eficiente y rápida, o en intentar devolver un trabajo entendible. (Y todo lo demás que se hace en una oficina o en cualquier trabajo).

He regresado a casa tras seis horas de trabajo, y acabo de darme cuenta de que dejé esas seis horas de mi vida en esa oficina. Lo he notado tras meditar lo que ha ocurrido, y me ha dado mucha pena. Pena porque durante ese tiempo me he olvidado del mundo exterior. No me he percatado si hubo un rayo de sol durante el día, o cuándo es que se inició la lluvia, o de cómo las florerías vendían flores por el inicio de la primavera, o de esas situaciones y detalles que solo se ve en el mundo exterior si estas atento a observar como la vida transcurre.

Me ha dado pena perder esas seis horas de mí vida. Porque me olvidé por ese tiempo de mi mundo interno, de mis pensamientos, de mis imaginaciones creando historias o suposiciones. Olvide por ese tiempo traer a mi mente a las personas que quiero y olvidé recordar situaciones que no quiero dejar en el olvido.

Estuve tan concentrada, pero tan concentrada que aparté todo de mí, y algo me dice que eso no estuvo bien.

Es increíble como la rutina te captura por ese tiempo y por una cantidad de dinero. No digo que dejemos de trabajar porque todos necesitamos hacerlo para vivir en la corriente que la sociedad nos hace seguir. Pero, yo solo levantaría la voz y mis letras para decir que no dejemos que la rutina nos capture, hay que ser conscientes de dónde y para que estamos. Tomemos unos segundos de ese tiempo rutinario para recordarnos que tenemos un mundo externo e interno que espera y quiere que estemos atentos a él. Solo hay que levantar la mirada y ver más allá que solo la oficina.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s