Archivo de la categoría: Las crónicas de mi vida

Mientras estaba en primer ciclo y segundo de mi carrera, comunicaciones, logré aprender acerca de esta forma de expresarse, y dejenme decirle que es muy interesante… he aqui algunas de mi vida…

Aquellos días

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IMG_20160310_175515Los años han pasado tan rápido que en un abrir y cerrar de ojos estoy a meses de tener tres décadas con vida. ¡Vaya! ¿Cómo es que el tiempo puede pasar tan rápido? ¿Cómo? Si fue sólo hace poco que jugaba entre los maizales a ser profesora. Cantaba a todo pulmón en las mañanas soñando que un día sería cantante tal cual mi padre lo pronosticaba en ese entonces. Me juraba que mantendría una amistad por siempre sólo mediante cartas escritas con mi mejor amiga, luego de que me enteraba que se mudaba a otra ciudad. Y en esos años de inocencia estaba segura que toda materia orgánica e inorgánica sobre la tierra tenía vida.

¿Dónde están esos días? en dónde imaginaba mis historias con mis príncipes azules, los cuales cambiaban cada año.  Cuando me prometí escribir mi diario, creyendo que así plasmaría todos mis recuerdos, ilusiones y fantasías. Cuando jugaba sin parar y sin temor por los peligros con mis mascotas que ya no están y que sólo han quedado en la memoria. Aquellos días en dónde la única responsabilidad era cumplir con todas las tareas del cole y del hogar. Días en dónde habían sueños de un día seré o haré esto, días en dónde todo podía ser posible y alcanzable si ya tenías planeado que ser de grande.

El tiempo ha volado tan rápido que sólo hace unos años empecé a ganar mi propio dinero con empleos de fines de semana, empleos que me ayudaron a crecer un poco más. Empleos que ayudaron a cumplir esos sueños infantiles de querer comprar todos los dulces y helados que podía comer. Sólo hace unos años fue que gracias mi primer trabajo formal empezaba a estudiar un carrera profesional, sin pensar que mi elección era la que me había prometido no estudiar, pero que por cosas de la vida había estado destinada a terminarla y a ejercerla en áreas ajenas a su rutina.

Fue sólo hace unos años que conocí amigos de corazón que a pesar de la distancia y tiempo se mantienen como si nada alterara esa amistad. Años en los que comprendí que las personas se encuentran por razones mucho más importantes que sólo compartir tiempo juntos y que son ellas las que se mantienen en el corazón.

Era hace poco que aun guardaba la esperanza por seguir haciendo más cosas, porque las responsabilidades no pesaban tanto como ahora. ¿Cómo es que esos tiempos han pasado tan rápido? Que ya sólo de los recuerdos pasados sólo quedan los que marcaron el camino en el que ando ahora, un camino que no pronostiqué, no planeé, no deseé y esperé recorrerlo.

La vida, mi vida está llena de cambios inesperados que guiarse por un plan lastima y en dónde dejarse llevar alivia. Y así los mejores días serán los inesperados.

Quizá un día

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Sí quizá sólo estuvimos soñando cómo seria todo, sin pensar en la realidad de los días. Siempre creímos que todo sería sencillo obviando que ser adulto implica mucho más que sólo sentirse libre.

Pero un día, quizá esos sueños puedan hacerse realidad por todo lo que ya sabemos y hemos aprendido desde entonces, por todo lo que nos hemos fortalecido y resistido.

Aún así, recuerda que puedes ser todo lo que tu ames sin importar la dificultad, el desvío y el olvido. Sólo preocúpate por la dirección del viento y todo los demás no tiene importancia. Porque puedes ser todo lo que soñaste si crees en todo lo que te hace fuerte y diferente.

Un día nos encontraremos y hablaremos sobre todo lo que nos preocupaba en ese entonces, y comprenderemos que su importancia no valía nada. Hablaremos de aquellos días en dónde sonreíamos de nuestras ilusiones y fantasías. Y reafirmaremos que siempre seremos parte de cada uno, aunque los años estén pasando.

Podemos ser todo lo que amamos en ese entonces y ahora mismo. Sólo nos preocuparemos del ritmo del viento y dejaremos todo atrás. Podemos ser todo lo que soñamos si aún creemos en todo lo que nos sigue haciendo fuertes.

 

¿No han pensando que pasaría si un día se encontraran con su yo de infancia?

Yo si lo hice en estos días, y creo que me reclamaría mucho por haber dejado atrás todo aquello que amaba y me ilusionaba en la infancia. Y como consuelo y esperanza de seguir, estoy segura que se quedaría conmigo para recordarme eso que me guíaba el camino.

Inspirada y basada en la canción Maybe de Birdy.

 

Diciembre mes de los regalos en el 2016

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Y continuando con la tradición de los últimos años (2013, 2014, 2015) aquí mi escrito del mes de diciembre – algo retrasado -…

imagen from: blurredgrammar.tumblr.com

Diciembre, el mes de los regalos, ya comenzó. Y conforme han ido pasando los años en mi vida, mis expectativas de los regalos han ido bajando, tanto que diría que van quedando nulas. Si me preguntan el por qué, quizá respondería por la adultéz, pero no creo que sea una respuesta válida, imagino que hay muchos adultos que esperan muchos regalos a igual que los niños, quizá no son lo mismos pero son igual de significativos. Pero en mi caso, no pasa nada. No me enojaré si no recibo regalos, o si recibo alguno que no esperaba.

Mis expectativas de esperar algo – en diciembre – están cada vez más nulas que antes. Quizá deje de soñar, quizá deje de tener metas, quizá ya deje mi mundo de ilusiones y fantasías, quizá me estoy convirtiendo en una adulta aburrida – aunque creo que ya lo soy – , quizá perdí mi niña interior, quizá me enojé tanto con la vida que ya no quiero nada, quizá deseo todo y si no tengo nada ya no quiero nada, quizá olvidé qué quería realmente, quizá ya no quiero regalos o quizá mi concepto de regalos ahora es más complejo que no cabe en esa denominación.

Están pasando muchas cosas internas que exteriorizarlas tomaría mucho tiempo, así que de ahora en adelante intentaré sacarlas en pedacitos para que ya no pesen en mi interior.

Diciembre ya comenzó, no quiero ningún regalo porque no sé que pedir, pero ello no hará que me olvide de dar regalos a mi familia para no acabar con la ilusión de este mes. A igual que el año anterior diciembre no me encontró con los mejores ánimos pero lucharé para no dejar de participar de las tradiciones familiares.

Estos días necesito más que nunca recordar que diciembre significa ante todo agradecimiento sin importar qué tanto o nada se recibe. Y como dije el año pasado diciembre es para…

ver lo bueno en lo malo

levantar la mirada y ver más allá de lo que queremos ver

transformar las penas en alegrías

aceptar los cambios y las lecciones

valorar las experiencias vividas y momentos compartidos

sonreír a las oportunidades y dificultades

sentir el amor en los detalles y  

entregar lo que más necesitamos

Las fiestas podrán ablandar hasta un corazón que se ha ido endureciendo/resguardando con el tiempo. Las fiestas lo ablandarán para encontrar que regalo recibir… 😉

Agradecete a tí

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Estoy en días cambiantes (casi siempre)… en esos días que uno no sabe como sentirse, si bien o mal, frustrado o entusiasmado, perezoso o energético. Estoy en el limbo sin saber a dónde dirigirme o sin saber que camino marcar. No quiero tristeza porque eso no me lleva a ningún lado y no quiero una súper alegría porque no es bueno vivir sólo con expectativas.

Es por ello, que estoy optando por estar sólo presente en el momento rescatando los picos altos y dejando pasar los picos bajos. Lo mejor de recibir un nuevo año de vida es aceptar, agradecer y recibir lo bueno y malo que trae cada día. No distinguiría alegría si no hubiera tristezas, ni tranquilidad si no hubiera preocupación o problemas. No se trata de vivir por vivir, se trata de aceptar las pruebas, los esfuerzos, las caídas y los levantes que hacemos en cada situación que toca vivir.

Ayer recibí un año más de vida, y aunque de alguna manera me preocupa que esté pasando el tiempo, he preferido pensar en todo lo logrado hasta el día de hoy, o mañana o en los días que vayan a venir. Esta vez, en este cumpleaños, quiero agradecer a las personas que están cerca de mí y también quiero agradecerme a mí por mis luchas de intentar ser una mejor persona. Encontré este escrito y quiero recordarlo siempre porque muchas veces mis quejas vuelan y mis agradecimientos se quedan en silencio.

“La idea de tomarnos un momentos para agradecer todas las bendiciones que nos rodean es una oportunidad que no podemos desperdiciar. Vamos a aceptar y reconocer nuestro esfuerzo,  nuestro progreso y la evolución de nuestra alma.No somos los mismos de ayer, hemos cambiado, hemos crecido. Aprovecha que estás aquí para darte el reconocimiento que te mereces. Agradécete por todo tu esfuerzo, por toda la energía que has invertido y por lo lejos que has llegado en tu viaje personal.”   @royale_bohemian

Este cumpleaños he querido agradecerme a mí, porque hacerlo significa agradecer mis esfuerzos y fortaleza aprendidos de mi madre, mi constancia y esperanza aprendidas de mis herman@s, mi libertad y sonrisas dibujadas, regaladas de mis sobrin@s; mis dones con la escritura heredados de mi padre, y las sensaciones de compresión recibida de amistades.

cumple

Rolling like a stone

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Los días van los días vienen. Cada mañana es idéntica a la otra, mismo escenario, mismos personajes. Sólo, si se le antoja al día, el tiempo puede cambiar. Puede haber lluvia, puede haber sol, puede estar gris o azul.

Las horas pasan, los minutos vuelan y el sol cae sin avisar. Mis pensamientos responden a necesidades ajenas. Si hay suerte hay soplos de ensueño y esperanza de nuevos caminos, de nuevos conocimientos.

El final llega avisando que se ha consumido un día más de vida. Sólo queda el aliento de saber que siempre habrá un regreso a la morada. Un regreso que se aclama con silencio potente durante cada día, hora y minuto que se pierde fuera de ella.

Los días van los días vienen, y aunque quiera o no sigo rodando como una piedra.

Es más fácil guardar sentimientos, sensaciones y emociones con analogías 🙂

Crecer

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crecer desafios

“Si tienes miedo, estás de enhorabuena, es una ocasión de crecer. Si tu vida es demasiado cómoda, probablemente estás estancado. Para crecer hay que estar dispuesto a estar incómodos.” F. Alcaide.

Cada vez que creo que estoy en un momento cómodo de mí vida, caigo en cuenta que en realidad no lo estoy. Quizá sea porque las circunstancias son confusas o engañosas, y hay que estar muy despiertos para darse cuenta que uno está creciendo y no estancando.

Estoy a punto de comenzar una nueva etapa en mi vida, y hay una confusión dentro de mí. Hay temor, hay alegría, hay estrés, hay compromiso, hay replanteos y hay entusiasmo. Pero sobre todo hay una sensación de crecimiento. Y a pesar que ello involucre otro tipo de sensaciones: algunas positivas y otras desafiantes, por alguna razón presiento que estoy yendo por el camino que debe ser.

Aún no sé si confiar en el destino, pero si miro hacia atrás cada pequeña situación encaja perfectamente como pieza de rompecabeza para armar lo que justo ahora está sucediendo. Es en momentos como estos que recuerdo que se debe confiar en las pruebas/sorpresas de la vida; siempre o casi siempre son por una razón mucho más importante. Y es por eso, que comenzaré esta nueva etapa con la confianza de saber que forma parte de una de las tantas sorpresas de la vida.

Llevaba tiempo buscando empleo, y lo buscaba desde mucho antes de regresar a casa. Y a pesar de estar presente en casi todos los buscadores de empleo de aquí y de allá, no recibía respuesta alguna. Todo quedaba en visto, y una que otra entrevista. Confieso que hubo días de desaliento y frustración, y hasta llegué a creer que el problema era yo.

Sin embargo, la verdad era que parece que el destino me estaba preparando o reservando para algo genial, solo que yo aún no lo notaba. Pasaron muchos días; amigos me apoyaron en la búsqueda, pero eso tampoco funcionó. Y sin pensarlo, ni esperarlo, la oportunidad se presentó a un clic desde mi laptop, obviamente no la dejé pasar y días posteriores se dió lo que había esperado con ansias.

Lo bueno de alejarse de algo, es darse cuenta que cuando regresas lo valoras más, y eso me está ocurriendo. Estuve alejada del mundo laboral por dos años, y ahora que he vuelto al ruedo siento que tengo mucho por hacer, por aportar y por poner en práctica tras todo lo aprendido.

Se vienen días de aprendizajes y de trabajo duro. Confieso que hay nerviosismo, pero me alivia saber que esto es una ocasión para seguir creciendo. 😉

Con la mirada en alto

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mirar altoHoy caminé con la mirada en alto, enfrentando la rutina. Me dí cuenta que cosas bonitas suceden y que posiblemente siempre estuvieron ahí. Sólo que no las había notado a pesar de tener varios días pasando por el mismo lugar.

Así que esa vez que alcé la mirada pude ver árboles floreciendo, se pintaban una vez más de verde por primavera. Vi el sol luchar para brillar. Rescaté detalles de edificios que antes no había notado, y me parecieron asombrosos. Me crucé con miradas curiosas y con aquellas que huyeron de ser vistas. Entonces comprendí que absorbidos por la rutina me estaba perdiendo de lo que sucedía alrededor, en ese día y en ese tiempo.” (Buenos Aires, 05/10/2015)

Un día leí que “todo momento es aquí y ahora”. Estar en el presente también trata de apreciar y sentir los detalles del momento: una mirada, una flor, un soplo de viento, un sonido, algunos colores y tantas cosas que se pueden rescatar.

Han pasado como tres meses desde que guardé esta observación entre mis notas. Pero creo que lo retomo en un tiempo adecuado, en dónde debo aprender a rescatar lo bueno del momento que vivo. Nada ocurre como uno quiere y de eso trata la vida; de apreciar en detalle todo momento inesperado sin importar el tiempo ni lugar. Y sobre todo, siempre con la mirada en alto para no perderse de nada. 😉

De vuelta en casa

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Cieneguilla

Cieneguilla

Hace diez días que regresé a casa. ¡Sí! Realmente estoy en casa, en ese lugar que siempre se lleva en el corazón y que te recibe con una sonrisa en cada retorno. Ese rinconcito que guarda recuerdos para toda la vida año tras año. Ese espacio que se hace cada vez grande cuando la familia está completa sin importar el número de integrantes. Ese territorio que es solo tuyo, porque lo conoces bien y él te conoce a ti porque te ha visto crecer. Esa área infinita de tesoros que son valiosos sólo para aquellos que pueden mirarlos con el corazón. ¡He regresado a casa y no puedo estar más contenta que nunca!

Los días han volado, y siento que ya pasé un mes en casa, pero sólo han sido días. Y entre todo lo que quería hacer al llegar; he disfrutado más poder sentir ese ambiente familiar que siempre se extraña. He dedicado parte de mi tiempo a la jardinería que era algo que necesitaba. He logrado que mis mascotas vuelvan a conocerme. Y he aceptado con disfrute despertar con un silencio que sólo se escucha en el campo.

Creo que he hecho más cosas en estos días de los que pude haber hecho antes. Y aunque el año ya empezó con todo, y quizá muchos ya iniciaron sus rutinas diarias, o  están de vacaciones; yo estoy con muchos quehaceres que había dejado pendientes antes de irme. Así que ahora me toca poner manos a la obra y seguir o empezar con todo.

Confieso que tanto he extrañado estar en casa que ahora no quiero salir 😛 quizá muchos no me entiendan pero es como querer estar en esos lugares en donde realmente te sientes cómodo.

¡Buenos Aires, llegó la hora de decirte adiós!

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Plaza de Mayo

Plaza de Mayo

Las sensaciones que las despedidas generan son soportables cuando aceptas que los cambios se producen siempre para bien. Hoy me toca decir adiós una vez más en este 2015. Este adiós significa mucho para mí porque se lo digo a una ciudad que trascendió mucho en mi crecimiento en todo sentido.

Ha llegado la hora de decir adiós a Buenos Aires. Es raro porque cuando llegué dolió aceptar que estaría lejos de casa, pero la fortaleza de saber que este era un viaje de aprendizaje me tranquilizaba y llenaba de coraje, porque al fin y al cabo realmente no estaba tan lejos de casa.

El tiempo pasó, casi dos años; y Buenos Aires abrió sus puertas y  me mostró todo lo que tenía que descubrir, aprender y experimentar. Si antes quería irme cuanto antes, ahora siento que voy a extrañar estar aquí. Y aunque no pueda decir que regresaré para quedarme para siempre, esta ciudad será como un segundo hogar, por las oportunidades y crecimiento que me ha dado.

Te digo adiós Buenos Aires, pero te prometo que regresaré para visitarte.

Gracias por abrirme las alas para darme la valentía y coraje para emprender vuelo.

Gracias por ampliar mis horizontes terrenales y de pensamientos.

Gracias por hacer que me encontrara una vez más, sin temor y con aceptación.

Gracias por florecer mis intenciones con certeza y adaptabilidad.

Gracias por las experiencias, por los momentos, por los encuentros, por los descubrimientos, por las ilusiones, por el conocimiento y por los nuevos sueños.

Gracias por hacerme comprender que “vaya a donde vaya lo más importante es lo que llevaré conmigo. Y que para llegar a algún lado no debo olvidar jamás de dónde vengo y porqué.” (Adaptación de Diego Russi).

volando sobre nubes

Adiós Buenos Aires me toca seguir volando y quedarme en otro puerto. 😉

¡Adiós 2015!

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Es increíble cómo 365 días pasan en un abrir y cerrar de ojos. Lo penoso es que no se puede detener el tiempo y lo único que nos queda es disfrutar el momento presente para no arrepentirse después.

Este 2015 me sorprendió con muchos instantes que nunca olvidaré, y de corazón no quiero dejarlos atrás, es más me gustaría volver a vivirlos para poder aprovecharlos al máximo. Pero como la vida continua, nosotros también tenemos que seguir.

Sin embargo, estas palabras no son para plasmar lo que no pude hacer o tener este 2015; sino son para rescatar los recuerdos y lecciones que me ha dejado este año. Y sin dar mucha vuelta los menciono; el orden no importa sino el trasfondo.

  • Regresar a casa. Los retornos son fabulosos, pero lo son más cuando sabes que vuelves para hacer más. Estar lejos de casa me ha ayudado a crecer, a ver lo usual con otros ojos, a valorar lo que se lleva en el corazón y pensamientos, y no lo que va en las maletas.
  • Florecer. Florecer es como crecer, trascender y renacer. Siento que este año he crecido un montón, como persona, como profesional, como mujer y niña. Aprendí a seguir soñando como niña, a rescatar historias que ilusionan a una mujer, a encontrar retos y nuevas visiones en estudios y trabajo; y aprendí a entregarme a otros con escucha, paciencia, atención y aceptación.
  • Ilusiones de corazón. El corazón es feliz cuando late más fuerte porque se deja sentir a plenitud. No sé nada acerca del amor, pero solo puedo decir que este 2015 me regaló una de las mejores ilusiones de encontrar a alguien especial y de guardar en el recuerdo una historia inesperada.

A veces creo que el año 2014 me estuvo preparando para este 2015, y tras lo apreciado en este año que va llegando a su fin, no quiero ni imaginar lo que puede venir en el 2016. Pero mejor no preocuparse por el futuro, sino por el presente. Así que mejor recordar que “todo lo que se anhela sentir en el futuro se puede sentir hoy, en el presente”.

adios 2015