Archivo de la categoría: Mis animales

No es un nombre creativo como para una categoría, pero admito que me gustan los animales en especial los gatos y caballos. Tengo algunos en casa, cada uno con una historia diferente… ya los conoceran…

Adiós Dorotea

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dorotea catAdiós Dorotea,

quisiera plasmar las más hermosas palabras para tí

pero de tan solo pensarlas, mis ojos se llenan de lágrimas…

…se llenan de recuerdos.

Adiós Dorotea, 

tu, la familia y los compañeros gatunos saben lo que significabas para mí

siempre serás my love cat

y esta vez, y como todas las veces déjame sentirte siempre cerca de mi.

 

Las lágrimas se las lleva el viento, pero la tristeza y el dolor siempre quedan en el corazón.

 

¡Umakun!

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umakunHan pasado cuatro años desde que le dije adiós a Umakun. Aún recuerdo ese día, no estuve en la despedida por rutina de trabajo, pero sin vergüenza alguna hoy confieso que esa tarde estuve llorando en la oficina, por suerte me tocó estar sola.

Desde el día en que nos apartamos, yo prometí visitarlo siempre o las veces que podría. Por suerte, Umakun regresaba al hogar que lo había visto nacer, y regresaba a un hogar en donde podría compartir con otros caballos. Y aunque me daba mucha tristeza separarme de él, porque yo estaba segura que había algo especial entre ambos, por otra parte sabía que era lo correcto. No podía tenerlo para siempre conmigo, el necesitaba vivir con otros caballos, conversar, correr y tener amistades con animales similares a él. Algo me dice que así ha sido desde entonces.

Lo he visto en varias ocasiones desde nuestra despedida y cada vez que lo he hecho he derramado lágrimas de nostalgia por no estar juntos. Lo he abrazado con fuerza. Lo he mirado lo a los ojos y le he dicho “Umakun, ¿me recuerdas?”. No me ha respondido pero su actitud conmigo me dice que si me recuerda. Dicen que los caballos nunca olvidan a sus dueños, y por alguna razón creo en eso. Umakun me lo ha demostrado las veces que nos hemos visto.

Este año aún no lo he podido volver a ver, pues estoy muy lejos. Pero dentro de unos meses volveré, solo debo esperar que  pasen muy rápido para darle otro abrazo.

Umakun es y fue el primer y único caballo que tuve en mi vida. Aún pienso que un día lo volveré a tener conmigo, y algo me dice que si puedo hacer eso realidad.

Un día como hoy quiero volver a recordar a un caballo – Umakun!

caminando juntos

‘Recuerda que morirás’

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Foto: Yun-Fei Tou

Foto: Yun-Fei Tou

Amo la fotografía, amo a los animales y me interesa la comunicación. Hace unos días estas tres variables se mezclaron para llegar a mí como una noticia, una noticia que me tocó el corazón y que no puedo dejar de compartirla.

Se trata del trabajo del fotógrafo taiwanés Yun-Fei Tou, quien durante los últimos cinco años estuvo documentando a través de su cámara los últimos momentos de vida de perros refugiados a quienes se les practicaría la eutanasia.

Las fotografías de Tou capturan el alma de estos animales que ya no están en vida, sinceramente es inevitable no sentirse conmovido por ellos, sus expresiones y sus miradas lo dicen todo. Estoy convencida que el artista logró su cometido de mostrar la dulzura de estos animales para que las personas mediten y no abandonen a sus perros y estén más dispuesto a adoptar en vez de comprar.

Paradójicamente, el portfolio del Tou se llama “Memento Mori”, una frase latina que significa ‘recuerda que morirás’ en el sentido que se debe recordar la mortalidad como ser humano. Y ciertamente es cómo si esos perros nos dijeran a través de sus miradas que lo tengamos siempre presente.

Gracias a esta acción de Yun-Fei Tou, sigo más convencida de que si se puede hacer algo para educar a las personas con relación al cuidado de los animales (y del planeta en sí), y estoy mucho más segura de que en algún momento de mi vida pondré un refugio para animales porque ellos merecen tener una vida digna como cualquier ser viviente y no que alguien más decida cómo y hasta cuando tienen que vivir.

Conoce más del trabajo de este artista aquí.

Ay! de mí sin ustedes

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Hace unos días me recordaba cuanta falta me hacía tener alguna mascota. Aunque recién este comenzando de nuevo  lejos de casa, aquello que me hace falta a parte de la familia y amigos cercanos, son mis mascotas.  Se extraña esa compañía silenciosa, esa amistad incondicional, y ese cuidado inesperado que ellos nos brindan.

A pesar que no pueda tener una mascota aquí (aunque lo desee de todo corazón) la ciudad me ha regalado con algunos encuentros inesperados de mascotas ajenas. La vecina tiene un perro que suelo verlo algunos días cuando nos cruzamos en la puerta principal, algunas noches me he cruzado con gatos que salen por las ventanas aprovechando la tranquilidad de la noche. Y otras veces se me han acercado perros sin dueño buscando un cariño.

Esta vez mientras esperaba el tren, un perro  lindo se percató que estaba sola y se sentó junto a mí para darme un beso 😀 y quedarse junto a mí. Al llegar el tren aunque quise llevármelo y no pude, me apenó mucho dejarlo ahí. Aún me pregunto se tendrá dueño, casa o si estará bien.  Aunque en Buenos Aires no hay muchos perros en las calles, porque las perreras los capturan, hay ocasiones que hay algunos que da ganas de llevarlos a todos a un lugar seguro.

Aún me cuestiona cuánto es que nos falta por aprender  todavía para tener mascotas, no solo se trata de tener uno al lado, se trata de comprenderlos aunque la comunicación sea diferente. Se trata de devolverles ese afecto que ellos nos dan sin condición alguna. 

Este perro se me acerco, y me recordó que me hace falta ese amor de mascota que ellos nos dan. 

 

Adiós inesperado

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autor: CA

autor: CA

Como aquello que nunca esperas, te fuiste sin pensarlo.

Hubiera deseado ser un ángel para cuidarte, pero ahora tú serás el mío.

Sé que solo vivirás en mi corazón, pero ello solo es un consuelo.

Desearé que mis recuerdos te tengan siempre conmigo,

abrazándote tan fuerte como solía hacerlo.

Esperaré a que me veas crecer desde dónde estés,

con amor y alegría como lo hice contigo.

No habrá más ojos amarillos llenos de amor como los tuyos,

no más caricias tiernas de patas delicadas.

No habrás más maullidos finos que llamaban a un encuentro,

no más despedidas de nunca acabar.

Ahora solo agradeceré a Dios por que llegaste a mí,

le pediré que te reciba y que no haga que me olvides

porque habrá un momento en que te encuentre otra vez.

Adiós mi amado Adriano.

Dedicado a mi pequeño gato que ayer partió de este mundo. 😦 Y a quien le agradezco por estar todo este tiempo conmigo, por llenarme de felicidad y ternura.

“Se regalan perritos”

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seregalanperritosEl lunes me armé de valor, tomé la cartulina blanca y con un marcador azul comencé a escribir con letras en altas “SE REGALAN PERRITOS”. Sabía lo que ese mensaje significaría para mí: desprendimiento, tristeza y esperanza. Pues ya había llegado el momento de encontrar hogar para los cachorros que mi perra Aiko tuvo hace unos meses.

Cada vez que hay animalitos bebes en casa me da mucha alegría, pero a la vez tristeza porque sé que debo encontrarles nuevos hogares para ellos; no sería justo que todos se quedarán conmigo, pues creo fielmente que aún hay hogares que realmente quieren mascotas.

Por ello y otros motivos coloqué mi letrero con mucha confianza y fé. Y ha resultado desde entonces, claro que con algunas anécdotas, el primer cachorro en regalar fue devuelto por ser muy grande, pero la segunda persona que lo quiso ya no lo regreso. Luego, un señor en bicicleta se llevó muy amoroso a uno, y luego de un día regreso por otro, al menos sé que dos hermanos estarán juntos. Finalmente, una señora muy amable me ofreció dinero por regalarle un perrito, por supuesto no lo acepte, porque mi letrero artesanal decía muy claro: “SE REGALA”.

Despedirme de cada uno de ellos fue penoso, sentía que mi corazón se partía con cada partida; yo los vi nacer, crecer, jugar, aprender a comer, yo los identificaba a cada uno de los ocho hermanos, les di su primer baño y hasta ellos me movían sus colitas al verme, creo que ya me sentían como parte de su numerosa familia.

Aún sigo creyendo que aunque ellos no podían hablan, sabían que se estaban separando y alejando de casa,  yo podía sentirlo con cada último abrazo que les di. Fue difícil, pero ha sido lo mejor, hubiera sido egoísta de mi parte quedarme con todos ellos sabiendo que no podía atenderlos a todos como de seguro se lo merecen por venir a este mundo.

Mi último deseo ha sido pedir que las personas que tocaron mi puerta por ellos sean las correctas y las que les darán el cariño y atención que yo ya no les podré dar. Y aunque estuvieron solo unos meses en casa intenté brindarles todo mi cariño y respeto, intentando cuidarlos lo mejor que pude, claro que quizá no tanto como su propia madre.

Ps. No lo había notado pero dios y perro en ingles son las mismas al voltearlas: GOD – DOG creo que esa es una señal que hay mucho por aprender de ellos 😉 sobre todo sobre su ‘amor incondicional’!

Esta canción me ayudo a escribir este post: Adele ~ Make you feel my love.

 

Algunas fotos de ellos 🙂

 

 

Familia Canina

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imagen: celene a-

imagen: celene a.

Actualmente tengo 4 perros, pero recuerdo aquellos tiempos cuando mis hermanos y yo éramos pequeños y mi madre nos permitía quedarnos con más, no sé cómo hacíamos para criar tantos, creo que cuando uno es pequeño tiene tiempo y esa capacidad para darles atención y amor incondicional a las mascotas. O será que los niños dan importancia a aquello realmente relevante y no a cosas materiales, por ello concentran su atención a las mascotas…

Aguadito sonriendo

Aguadito sonriendo

Aguadito es el más adulto y se puede decir que es el jefe de la familia canina.  Llego a casa como un refugiado, no los regalaron cuando era cachorro – adolescente, la persona que lo tenía no podía seguir albergándolo porque su casa era muy pequeña y sus padres ya no lo querían. Así que llegó un domingo por la tarde con todos sus juguetes. Mi perro “Carlofrancisco” (que ya no está) lo recibió y se hicieron muy amigos. Ahora el aguadito es el guía de la manada, es muy cariñoso, pero cuando se molesta, se molesta. Le gusta estar donde estamos nosotros, y también da la mano cuando se la pedimos. Y ladra mucho cuando llegamos a casa dándonos la bienvenida, nos da la alerta de la llegada de un familiar. Aunque ya es adulto, aún se sigue engriendo como un bebe. (Lee aquí los post que escribí de él cuando se perdió de casa)

Aiko y Nicolás son los más jóvenes, recién han cumplido un año y están dejando la etapa juguetona. Llegaron el año pasado a casa desde muy pequeños y han crecido fugazmente. Ambos son muy unidos, pues son hermanos aunque no lo parezcan. Nicolás es inmenso y creo que seguirá creciendo, es muy alegre y juguetón, pareciera que todo el tiempo está sonriendo. Aiko parece el Aguadito en mujer, es bastante bonita y tiene una carita humilde. Ah pero eso sí, ella es la más brava de la familia, algo me dice que con el tiempo será la jefa 😉  Ambos se pasaron toda su niñez canina jugando en el jardín.

Aiko y Nicolas siempre juguetones

Aiko y Nicolas siempre juguetones

Finalmente, Ariel es la más viejita, creo que pronto cumplirá los 15 años, es la más pequeña de tamaño pero no de edad. Ahora es cieguita por su edad, pero su capacidad de olfato y oído se le han  incrementado, aunque no nos pueda ver siempre está cerca de nosotros. No es guardiana como los otros, pero si la engreída de mi mamá.

Ariel junto a Nicolas y Aiko cuando eran bebes.

Ariel junto a Nicolas y Aiko cuando eran bebes.

Si tuviera que mencionar a todos mi perros que he tenido no podría, aunque suene mal, no puedo recordar el nombre de todos, pero aquí van algunos: Coqueta, Bella, Sanzón, Chiquitin, Chueca, Bruno, Muchacha, Pirata, Cerebrito, Muchacho, Yuyo, y otros. Todos fueron especiales y estuvieron a nuestro lado acompañando y guiando nuestro crecimiento. Como no quererlos y recordar con gracia todos los momentos que compartimos juntos.  

Una familia canina en un hogar hace una familia completa. 😀

Les dejo unas fotos 😉

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Mi perro Aguadito, de vuelta en casa.

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imagen: celene a.

imagen: celene a.

Este fin de semana ha sido de lo mejor. Después que durante casi dos semana estuviera preocupada y triste porque mi perro Aguadito desapareció, él ha regresado a casa este sábado por la tarde. Aún no sé como fue. Solo recibimos un mensaje de papá diciéndonos que al parecer lo habían metido a la casa. De seguro alguien lo vio y lo trajo de vuelta.

Aunque no perdí la esperanza de que el aún estaba con vida. Aquellos días fueron muy angustiosos para mí, puesto que se me ocurrían muchas cosas. Pero ahora no tienen importancia porque el Aguadito está de vuelta en casa, me siento feliz porque otra vez puedo escuchar sus ladridos, me recibe con muchos brincos y cuando lo veo pienso que debe haber sufrido bastante por amor. Si por amor, viendo el estado en el que regreso y el tiempo deduzco que se fue tras una perra en celo.

Justo unos día previos a su regreso recibí un mailing con una moraleja sobre si los perros fueran nuestros maestros, aquí detallo las lecciones que nos darían. (Extracto de la historia Porque los perros viven menos que los hombres?)

Y en estos días, que mi perro no estuvo, me dio la lección de: “Atrévete a hacer locuras, pero siempre regresa a donde perteneces, o no olvides de donde vienes”

 Lecciones de un perro maestro:

  • Cuando tus seres queridos llegan a casa, siempre corre a saludarlos. 
  • Nunca dejes pasar una oportunidad para ir a pasear. 
  • Deja que la experiencia del aire fresco y del viento en tu cara sea de puro Éxtasis. 
  • Toma siestas. 
  • Estírate antes de levantarte. 
  • Corre, brinca y juega a diario. 
  • Mejora tu atención y deja que la gente te toque. 
  • Evita morder cuando un simple gruñido sería suficiente. 
  • En días cálidos, recuéstate sobre tu espalda en el pasto . 
  • Cuando haga mucho calor, toma mucha agua y recuéstate bajo la sombra de un árbol. 
  • Cuando estés feliz, baila alrededor, y mueve todo tu cuerpo. 
  • Deléitate en la alegría simple de una larga caminata. 
  • Sé leal. 
  • Nunca pretendas ser algo que no eres. 
  • Si lo que quieres está enterrado, escarba hasta que lo encuentres. 
  • Cuando alguien tenga un mal día, quédate en silencio, siéntate cerca y suavemente hazles sentir que estás ahí. 

 

Mi perro Aguadito, perdido

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imagen: celene a.

imagen: celene a.

”La gente viene al mundo para poder aprender cómo vivir una buena vida, como amar a los demás todo el tiempo y ser buenas personas, verdad? Bueno, como los perros ya saben cómo hacer todo eso, pues no tienen que quedarse por tanto tiempo como nosotros.” (via mailing)

El aguadito llego a casa una tarde de invierno. Lo llevaron con nosotros porque su dueño ya no podía cuidarlo, necesitaba de un lugar más grande para seguir creciendo. Nosotros lo aceptamos sin condición alguna, solo recibirlo a él con todos sus juguetes, pues aún era cachorro cuando se integró a la familia.

El CarloFrancisco (nuestro perro – QEPD) lo recibió sin problemas, dando el ejemplo como jefe de casa. Tan pronto pasó el tiempo ambos se hicieron amigos inseparables, jugaban, saltaban, corrían, mordían y aceptaban a los gatos. Fueron grandes guardianes de la casa, una gran dupla.

Cuando el CarloFranciso se fue al cielo, el Aguadito asumió el cargo de jefe de casa. Durante los años que estuvo solo en casa hizo bien su labor de guardián, cuidándola sin temor alguno y sin dejar su lado juguetón.

Cada noche y cada mañana nos recibía con grandes saltos acompañados de ladridos fuertes en demostración de su amor hacia nosotros. Era joven, lleno de vigor y gracia. No estaba enfermo, solo tenía mucho energía por derrochar.

Y ahora desde hace más de una semana, mi Aguadito ya no está, se salió de casa, por un descuido mío. Ha desaparecido. Lo que más me angustia de esta situación es saber que no sé qué es de él. Si está vivo, si ya se fue al cielo, si encontró un nuevo hogar, si está enamorado, si ha olvidado el camino de vuelta a casa y otras posibilidades más. Esta incertidumbre me estruja el corazón, porque no puedo tener una respuesta de dónde y cómo este. Por ello aún sigo con la esperanza de encontrarlo una vez más en casa.

Hace unos días antes de dormir le pedí a Dios que guiara sus pasos para que regresara a casa. Y esa noche me soñé con él, se veía feliz porque  ya estaba en casa. Fue tan real que lo sentí, pero cuando desperté solo había sido un sueño.

Creo que Dios  me respondió ¿será que mi perro ya encontró el camino de regreso hacia él? A veces pienso que sí, pero por alguna razón no quiero pensar que así podría ser.

Para recordar a mi perro Aguadito que no está conmigo y que aún guardo esperanza de tenerlo una vez más.

imagen: celene a.

imagen: celene a.

Recordando un caballo – Uma kun!

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“Umakun en casa” Imagen: C.A.

Ha pasado un año y dos semanas desde que se fue, desde que lo dejé ir y desde que permití que ambos tengamos otra vida.

Me pregunto si me recordará al verme, porque yo lo hago siempre aunque no lo vea a él seguido. Me pregunto si su corazón sentirá un dolor incontrolable cuando se acuerda los momentos que vivimos juntos, porque yo si lo hago y se me llena de tristeza el alma.

Hoy lo ví, y aun me pregunto si será buena idea acercarme a él, acariciarlo, abrazarlo fuerte y verlo a los ojos llamándolo por el peculiar nombre que le puse.

Cada vez que lo veo mientras el carro me aleja de él, pienso en el pasado y me pregunto si alguna vez podré tenerlo de vuelta, pienso si Dios me perdonará por si es que lo hice sufrir aunque a veces egoístamente piense en que realmente lo hice feliz. Pienso en supuestos que podrían ser, pero que hoy no son posibles.

Sé que nunca lo olvidaré pues una mascota como el no sé tiene todos los días, por ello no dejaré de escribir sobre él. Tal vez cree nuevas historias imaginando como son sus días ahora, con nuevos amigos de su misma especie y con nueva rutina.

Un día 26 de agosto, hace como dos semanas, se fue el uma kun, un caballo especial que tuve conmigo y que siempre recordaré.

Referencia: Adios Umakun