Archivo de la categoría: Pensamientos

Momentos de de reflexión no dejan de faltar en mi vida, intentaré aprovecharlos…

Ausencia de bondad

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Un pequeño estrujon en el corazón es el que se siente cuando hay ausencia de bondad. Y va creciendo cuando se cae en cuenta de que es tarde para remediarlo, que es tarde para evitar hacer sentir ese dolor ajeno y que es tarde de hacer borrón y cuenta nueva. La culpa invade de adentro hacía fuera y el sentir de las miradas de amargura queman la piel más que el fuego a la leña. No hay remedio que hacer, sólo seguir con el veneno ya en las venas. 

~.~

“Perder la capacidad de ser bondadoso es no saber observar y reconocer las cosas buenas que pasan a nuestro alrededor. Es como pasar junto a una flor y no detenerse a oler su perfume.

El no tomar registro de los hechos bellos, saludables y bondadosos es no estar en sintonía con nuestra naturaleza. Como en tantas cuestiones de la vida, los otros (sean hombres, animales, flores y demás) son espejo de nuestra capacidad de ser buenos.

Hacer el bien guarda estricta relación con la empatía, la compasión y la inteligencia emocional. Bondad es, respectivamente, saber ponerse en los zapatos del otro; ser considerado y estar a disposición sin condición; poner en juego nuestros sentimientos más nobles (más allá de razón).” ~ Eduardo Chaktoura

 

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(Mis) Principios para el 2018

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Estas letras llegan más tarde que nunca, el 2018 ya ha empezado y yo ni siquiera me despedí del 2017. Y la verdad es que no quería hacerlo, 2016 y 2017 han sido los años más difíciles de mis existencia. Quizá han habido otros años y no los recuerdo, pero a esta edad es cuando queremos encontrarle sentido a todo y si no es así, nos encontramos más perdidos que nunca y eso lastima, eso derrota. Y eso es lo que realmente ha pasado con estos dos últimos años pasados.

Con base a las lecciones aprendidas en los últimos 720 días, me digo firmemente que no tengo ni una sola expectativa en este nuevo año, ni esperanza de que será mejor que antes o que traerá sorpresas que me cambien la vida. Puesto que el trabajo para hacer que la situación sea diferente depende sólo y exclusivamente de nosotros, no de alguien más y mucho menos de un nuevo año. Esto de inicios es sólo un radar que nos recuerda que el tiempo seguirá pasando si no tomamos acción y ponemos manos a la obra.

Por esa razón y muchas otras, decreto que este 2018 será bueno o malo sólo bajo mi propia responsabilidad. Para ello debo ser fiel a las creencias que he ido tomando como principios y guías en mis días rutinarios:

  • Resiste porque eso te fortalecerá para enfrentar los días duros, las pruebas y la rutina de los días mientras encuentras el camino.
  • Sueña pero con los pies firmes en la tierra y sólo extiende las alas cuando hayas escuchado al corazón. 
  • Piensa en ti antes que nada. Viniste sólo y te irás sola. Sólo depende de ti ser feliz, no esperes que algo externo sea la base de tu felicidad.
  • Adáptate al cambio porque los planes rectos no existen (a no ser que tengas la vida comprada). La vida se  encargará de ponerte curvas.
  • Acepta los imprevistos y muéstrale tu mejor sonrisa para recordarle que no te darás por vencido.
  • Reconéctate con tu esencia aunque sea difícil. ¡Tiene que haber una forma!. Encuentra tu sentido.
  • Y no te des por vencido aunque a veces esa sea la salida más fácil y rápida de tomar. Cuando estés a punto de hacerlo piensa que debes seguir resistiendo ( y regresa al primer punto).

 

¡No dejes que 2018 sea como los otros años, marquemos una diferencia! aunque cueste, aunque canse, aunque sólo veamos gris en ocasiones.  😉 

a volar

¡A volar!

 

 

 

Invasión rutinaria

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Escapa, huye y corre todo lo que puedas cuando quieras alejarte de la rutina. Porque ella hará todo lo posible para capturarte, para destruir tus planes y para consumirte por dentro con el objetivo de dejarte sin aliento para ir por más.

Primero sentirás un quiebre en tus días, un quiebre inesperado, una duda de saber por qué te levantas todos los días, por qué sigues el mismo rumbo de ida y vuelta, una duda de saber por qué no puedes hacer más de lo que muchas veces te propones.

Luego vendrá un vacío que teñirá tus dias de grises sin importar que el sol se asome. Un vacío que quiere ser llenado de nuevas ilusiones pero el lugar y tiempo en el que te encuentras no lo permite. Un vacío que ayuda a no marcar rumbo, a no encontrar a quien seguir y que ayuda a sentir que la seguridad rutinaria puede ser más valiosa que teñir los dias de sueños y metas por alcanzar.

Tras ello sentirás las necesidad de escapar. Huir de dónde te encuentras. Querrás ir contra esa corriente que te ha estado arrastrando, que te ha estado engañando con su comodidad difusa. Sentirás la necesidad de abandonar el entorno inestable en el que te estabas sumergiendo.

En ocasiones te engatusará haciéndote creer que la recompensa podrá reemplazar aquello que hace falta en tus días. Intentará hacerte recapacitar de una supuesta mala decisión que podrías tomar. Pero para entonces tendrás que tener la firmeza con la que has detectado esa invasión de rutina que te está matando por dentro.

Para entonces tendrás que ser fuerte para dejarte llevar por el corazón y no por la razón. Sin embargo, nada de esto pasará si estás en el lugar y en el momento correcto haciendo lo que crees que vales y para lo que crees que estas hecho.

La Fonda, Tijuana, México. “Quiero más dias como ese”

Incertidumbre 

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En este año tocó aprender de la incertidumbre, a las buenas y también a las malas, hubo resistencia pero también aceptación, se sintió dolor pero también alivio y principalmente llegó la libertad de soltar todo pasado y todo futuro.

No sé que vaya a ocurrir mañana, ni como esté de ánimo pero tengo la libertad de tener miles de opciones. No impotaran si son buenas o malas porque aceptarlas tal cual son permite apreciar su razón de ser y su enseñanza.

No se trata de ir a lo que venga en el día sino de aceptar todas las oportunidades en esa nube temerosa que algunos llaman incertidumbre. Este fin de semana leí un artículo interesante que entre lineas dejaba una mensaje bonito y esperanzador, lo que principalmente resonó en mis pensamientos y corazón fue acerca de todo lo que es posible cuando se acepta la incertidumbre, se los dejo aqui por si les interesa.

“… en el límite entre lo que sabemos y lo que no sabemos hay un lugar lleno de posibilidades”.  (Steven D’Souza y Diana Renner, Not knowing)

Ha costado absorber y aceptarla, las lecciones fueron duras y el aprendizaje ha sido valioso. Un año ha bastado para dejar de tener certeza de que un futuro planeado llegará y más bien han sido cientos de días para comprender que el camino se va formando con el tiempo. “Las situaciones de incertidumbre nos obligan a dar lo máximo de nosotros mismos, potencian nuestra creatividad y nos hacen crecer hasta dónde no sabíamos que podíamos llegar.” (Marta Grañó)

Después de aceptarla toca seguir avanzando. 😉

El artículo que me ayudó a comprender esto se titula Entre cisnes negros de Marta Grañó.

Olvido

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Te estoy olvidando y aunque ello deba suponer dolor, no lo estoy sintendo. De alguna forma es alivio lo que me va invadiendo.

Quisera agarrar todos los pensamientos de ti y guardarlos por siempre, pero temo que que mi mente necesita de nuevos recuerdos. No puedo pedirle mantenerse en el tiempo.

Ya no hay recuerdos de ti que vengan a mi de la nada pidiéndome manternerte en el presente; tengo que buscarte y no todos están disponibles.

Te estoy olvidando aunque creas que ello ha tomado más tiempo de lo esperado, pero mi sanación necesita de comprensión, aprendizaje y de libertad.

Comprensión para dar el valor a las lecciones aprendidas en ese nuevo proceso de aprendizaje que significó estar a tu lado. Y libertad para dejarte ir y seguir creciendo.

Te estoy olvidando y aunque ello parezca sencillo es mucho más valioso para mi que para ti, porque el valor de las personas que se cruzan en mi camino es mucho mas significante aunque no lo parezca.

30-09-2017 

2 (365) han sido suficientes 😉

Si es cuestión de confesar 

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Si es cuestión de confesar soy mas silenciosa de lo que parezco y no tan profunda de lo que me titulan.

Mi nivel de frustración es bajo, he llegado a controlarlo mejor y mi enojo llega a ser interminable, al igual que mi resentimiento.

Recurro a la música clásica para silenciar mis pensamientos y profundizar emociones, ahondar conocimientos y huir del espacio y tiempo.

Necesito de grandes caídas para volverme a levantar. Es necesario dejarme envolver en la tristeza, soledad, desesperanza para comprender mis procesos de sanación.

El amor no está a la orden de mis días y mis ilusiones se caen antes de emprender vuelo. Los sentimientos no son mi fuerte, pero el sentimentalismo se apodera de mi fácilmente.

Los planes nunca me funcionan porque mi camino está lleno de curvas más que de líneas rectas. La vida o el destino o las lecciones se han encargado de llenarme de inesperados y dejar mis planes sólo en borradores.

Los amigos suman en momentos especiales más que en número, y lo extraño – para algunos – es que no me importa si la cifra no va en aumento. 

Soy una tormenta de emociones, que en sus luchas por ver quien guía el rumbo, destruyen lazos afianzados o crean el más bonito escenario. 

La vida propia me conmueve en lo más profundo de mi ser, lamento no poder tomar acciones por ella y de por no estar intentando dejar mi rastro en este mundo. 

Si es cuestión de confesar cada dia me descubro más, cada situación modifica una parte de mi, cada alegría o tristeza me marca en al alma tanto que voy dejando de ser quien solía ser. Y unas cuantas confecciones no bastarán para dejarme al descubierto.

Si es cuestión de confesar ésta lista de confesiones podría no llegar a su termino, ni hoy, ni mañana, ni siempre.