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Cuando sea grande

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Siempre llegará un tiempo en el que hay que dar un paso al costado y seguir sin mirar atrás, porque para continuar hay que vaciar la mochila para cargarla con nuevas experiencias, nuevos conocimientos y nuevos deseos. Dolerá pero el alivio que sentirás será más grande que el dolor. 

Cuando sea grande era un proyecto que surgió del lado adolescente de mi corazón hace unos años, cuando estaba en una etapa de querer encontrar un camino que trascendiera más allá de sólo seguir una rutina diaria.

Estaba en el ultimo año de terminar mi licenciatura de negocios en diseño y comunicación, y para poder culminarlo exitosamente tenía que proponer un proyecto que fuera viable en mi ciudad y/o en otras. Un proyecto en el que pudiera poner en práctica todos los conocimientos nuevos que estaba adquiriendo. Es decir, tenía que ser innovador de alguna forma, estar relacionado con mi carrera base – comunicaciones -, generar ingresos, tener esencia y trascendencia conmigo, y sobre todo tener fundamentos teóricos que hicieran que realmente funcionara.

Me tomó tiempo encontrarlo y aún recuerdo esa noche que surgió la idea. Estuve todo el día pensando qué proyecto podía realizar, todas las ideas que me surgían realmente no tocaban mi corazón y por eso las descartaba rápidamente. Ya en la noche casi dándome por vencida vino a mí una idea de continuar con lo había iniciado hace muchos años sólo que con otro tono, me refería con seguir escribiendo en un blog pero para éste proyecto tenía que ser una temática que se dirigiera a otro público. Y para encontrar ese público pensé en mi misma en una época en la que necesité más apoyo del que no encontraba y el cual – en mi opinión – hubiera sido fundamental para guiar mi camino profesional.

Es así como pensé en este proyecto llamado cuando sea grandeel eje fundamental de él sería ser un espacio digital que brindara orientación digital vocacional a los jóvenes que no supieran que camino profesional seguir, ayudaría – de alguna forma – a los adolescentes a comprender la importancia de tener un proyecto de vida para hacer realidad sus sueños y también los mantendría al tanto de las novedades de las exigencias del campo laboral, del  mundo profesional y de las instituciones educativas. De algún modo, éste proyecto se convertía en “eso” que faltó en mi vida adolescente para encontrar mi camino correcto. Éste proyecto se convertía en algo muy cercano a mí y por eso tenía todas las intenciones de realizarlo y tenía todos los deseos de hacerlo llegar muy lejos para el alcance de muchas personas jóvenes. Pero la realidad, las circunstancias y quizá el crecimiento quebraron algo en mí que hicieron que lo abandonara por mucho tiempo y han hecho que tome una de las decisiones más difíciles para quien alguna vez tuvo un sueño con éste proyecto.

Hace unas semanas tomé la decisión de cerrar todas las esperanzas de continuarlo. He decidido que es tiempo de dejarlo sólo en ese escrito que me ayudó a obtener mi licenciatura. Es tiempo de dejarlo atrás como un deseo que tuve de poder hacerlo realidad. Pero que esas mismas situaciones que me llevan a cerrarlo me hacen comprender que todo en esta vida realmente tiene su tiempo y su lugar.

La decisión no fue fácil, pero es necesaria. De nada vale tener un “sueño” o “deseo” abandonado, no se lo merece. En mí quedan todas las intenciones que tuve de poder hacerlo realidad, pero las circunstancias me derrumbaron y aunque resistí todo éste tiempo, no es correcto querer guiar un sueño – relacionado con ayudar, de alguna forma, a otros – si  yo aún no encuentro la forma de guiarme.

El tiempo pasa y cambiamos constantemente y aunque los “sueños” permanecen si realmente son de corazón, a veces la circunstancias no son las adecuadas para realizarlos. Entonces toca decidir si esperamos por el tiempo adecuado – siendo conscientes de que quizá ya pasó – , o continuamos el camino con la esperanza de realizar otros, con la esperanza de que aprendimos la lección y con la esperanza de que estamos haciendo lo correcto.

Sé que muchos pensaran – si leen este post – y dónde está eso de luchar por los sueños. Pues, sólo les diré una frase del budismo o del Dai Lama – no recuerdo de quien es ésta frase – “todo momento es aquí y ahora”, y uno no puede seguir con un “deseo” o un “sueño” que no está aquí y ahora, y que quizá todavía no está o ya no está en sintonía con uno mismo.

Cuando sea grande siempre será parte de mí, y aunque no haya sido posible, queda la intención que tuve de corazón de querer hacer algo trascendental, sólo que en ésta ocasión pesaron más las circunstancias que se presentaron para seguir creciendo; sé en lo profundo de mi ser -aunque a veces no lo quiera escuchar – qué hacía algún lugar me estoy dirigiendo y estoy ansiosa de llegar aunque ello signifique liberar la mochila para seguir avanzando.

Hay que aprender a escuchar al corazón, a las oportunidades y al destino en el momento correcto para hacerlo algo que llegue a ser más que sólo un sueño. No quiero dejar mensajes aquí, sólo quiero despedir algo que surgió de una parte de mi ser y que de alguna manera exponía una parte débil de mí.

 

Adiós Cuando sea grande, acogiste todas mis necesidades, anhelos y esperanzas en el momento correcto para mostrarme que debo seguir descubriéndome.

 

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Diseño Narimi Yakabe, eternamente agradecida 🙂

 

 

 

 

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Let myself try

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A pesar de todo lo que pueda suceder siempre buscaré o buscaremos de estar bien. O al menos eso es lo que siempre intentamos.

Esta vez yo quiero seguir intentando, aunque ya me conozca de que siempre ando en un sube y baja. Pero quien sabe quizá ya está llegando el momento de cambiar de juego.

¡Buen fin de semana! 😉

“It’s alright ‘cause in time I’ll be fine
Fall once or twice, I won’t mind
Fail and discover ‘cause one way or another
I’ll be fine, it’s alright in this life
I’m gonna let myself, let myself try” ~ Jasmine Thompson

 

 

Sin fortuna alguna

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No tengo fortuna alguna en riquezas materiales que me ayuden a llenar mis bolsillos. Pero tengo familia, tengo hermanos, padres y sobrinos. Tengo amigos. Tengo mascotas. Tengo mi lugar y mi tiempo. Tengo esperanza, confianza y valentía por seguir adelante. Tengo días y noches que me acompañan en mi crecimiento. Tengo la certeza de que nada malo dura para siempre. Tengo aliento infinito para ir por más. Tengo sueños, imaginación e historias por contar. Tengo un corazón que late fuerte y que puede latir aún más por alguien. Tengo libertad de decir sí o no sin temor a ser callada. Tengo miedos, frustraciones y desalientos que me distinguen de otros. Tengo marcas que duraran para siempre pero que guardan aprendizajes y experiencias. Tengo pasatiempos que se llevan parte de mí, guardándome para alguien más. Tengo noches estrelladas y nubes bailando en el cielo. Tengo palabras infinitas para ser dichas, y aún tengo tiempo para  decirlas.

No tengo fortuna alguna que me destaque entre otros, pero si tengo a personas que me acompañan, si tengo creencias y valores que dirigen mi vida, si tengo situaciones y caminos que marcan el rumbo, si tengo sentimientos y razones que me alientan a vivir.

No tengo fortuna alguna para ser envidiada, pero si tengo todo lo demás para no envidiar a otros.

fortuna, trebol

 

 

A veces creo que olvido lo que he marcado como importante para mí, pero cuando las palabras surgen comprendo que en realidad no es así, la esencia siempre se mantiene. 🙂

Crecer

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crecer desafios

“Si tienes miedo, estás de enhorabuena, es una ocasión de crecer. Si tu vida es demasiado cómoda, probablemente estás estancado. Para crecer hay que estar dispuesto a estar incómodos.” F. Alcaide.

Cada vez que creo que estoy en un momento cómodo de mí vida, caigo en cuenta que en realidad no lo estoy. Quizá sea porque las circunstancias son confusas o engañosas, y hay que estar muy despiertos para darse cuenta que uno está creciendo y no estancando.

Estoy a punto de comenzar una nueva etapa en mi vida, y hay una confusión dentro de mí. Hay temor, hay alegría, hay estrés, hay compromiso, hay replanteos y hay entusiasmo. Pero sobre todo hay una sensación de crecimiento. Y a pesar que ello involucre otro tipo de sensaciones: algunas positivas y otras desafiantes, por alguna razón presiento que estoy yendo por el camino que debe ser.

Aún no sé si confiar en el destino, pero si miro hacia atrás cada pequeña situación encaja perfectamente como pieza de rompecabeza para armar lo que justo ahora está sucediendo. Es en momentos como estos que recuerdo que se debe confiar en las pruebas/sorpresas de la vida; siempre o casi siempre son por una razón mucho más importante. Y es por eso, que comenzaré esta nueva etapa con la confianza de saber que forma parte de una de las tantas sorpresas de la vida.

Llevaba tiempo buscando empleo, y lo buscaba desde mucho antes de regresar a casa. Y a pesar de estar presente en casi todos los buscadores de empleo de aquí y de allá, no recibía respuesta alguna. Todo quedaba en visto, y una que otra entrevista. Confieso que hubo días de desaliento y frustración, y hasta llegué a creer que el problema era yo.

Sin embargo, la verdad era que parece que el destino me estaba preparando o reservando para algo genial, solo que yo aún no lo notaba. Pasaron muchos días; amigos me apoyaron en la búsqueda, pero eso tampoco funcionó. Y sin pensarlo, ni esperarlo, la oportunidad se presentó a un clic desde mi laptop, obviamente no la dejé pasar y días posteriores se dió lo que había esperado con ansias.

Lo bueno de alejarse de algo, es darse cuenta que cuando regresas lo valoras más, y eso me está ocurriendo. Estuve alejada del mundo laboral por dos años, y ahora que he vuelto al ruedo siento que tengo mucho por hacer, por aportar y por poner en práctica tras todo lo aprendido.

Se vienen días de aprendizajes y de trabajo duro. Confieso que hay nerviosismo, pero me alivia saber que esto es una ocasión para seguir creciendo. 😉

Sin culpa en el ayer y hoy

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comenzar de nuevo“Y sobre quejarme…

Ya no culpo a nadie más por lo que me ocurre, ya no tengo ese pensamiento al que solía recurrir antes, porque todo depende de cada uno y no de alguien más. Ahora pienso en el hoy, en lo que estoy haciendo justo ahora, ya no importa el ayer. No puedo cambiar nada del pasado. Sin embargo, estoy satisfecha y he aceptado todos los acontecimientos que surgieron en el ayer sin importar si fueron malos o buenos. Sin ellos, no seria quien soy ahora.

Y sobre el futuro, solo sé que no puedo fiarme de él. La vida cambia constantemente sin avisar y sin preguntar. Así que ya he aprendido a adecuarme a las situaciones y a las sorpresas se presentan.” (Buenos aires, 10/03/ 2015).

Sería bueno que la vida tuviera un manual para poder vivir sin  complicaciones. Y si nadie lo escribe, creo que yo lo haré un día de estos o en los últimos años de mi vida. 😛

 

Con la mirada en alto

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mirar altoHoy caminé con la mirada en alto, enfrentando la rutina. Me dí cuenta que cosas bonitas suceden y que posiblemente siempre estuvieron ahí. Sólo que no las había notado a pesar de tener varios días pasando por el mismo lugar.

Así que esa vez que alcé la mirada pude ver árboles floreciendo, se pintaban una vez más de verde por primavera. Vi el sol luchar para brillar. Rescaté detalles de edificios que antes no había notado, y me parecieron asombrosos. Me crucé con miradas curiosas y con aquellas que huyeron de ser vistas. Entonces comprendí que absorbidos por la rutina me estaba perdiendo de lo que sucedía alrededor, en ese día y en ese tiempo.” (Buenos Aires, 05/10/2015)

Un día leí que “todo momento es aquí y ahora”. Estar en el presente también trata de apreciar y sentir los detalles del momento: una mirada, una flor, un soplo de viento, un sonido, algunos colores y tantas cosas que se pueden rescatar.

Han pasado como tres meses desde que guardé esta observación entre mis notas. Pero creo que lo retomo en un tiempo adecuado, en dónde debo aprender a rescatar lo bueno del momento que vivo. Nada ocurre como uno quiere y de eso trata la vida; de apreciar en detalle todo momento inesperado sin importar el tiempo ni lugar. Y sobre todo, siempre con la mirada en alto para no perderse de nada. 😉

¡Todo es posible!

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todo es posible

Siempre o casi siempre queremos seguridad para sentir más tranquilidad; sin embargo cuando nada es seguro y hay un ambiente de incertidumbre hay la posibilidad que todo pero TODO sea posible y cierto. Solo es cuestión de ver con otra perspectiva para visionar nuevas oportunidades.

Mis días están algo así en dónde aún no hay nada seguro pero todo es posible. 😀

Decálogo para el 2016

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Un nuevo año ha empezado y aunque todos tenemos diferentes propósitos y deseos que queremos cumplir, es mejor no olvidar este decálogo para tener días plenos durante este 2016. Ojalá pudiera hacer que algo o alguien me recordará estas palabras cada uno de los días que están por venir 😉

“1.- Solo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver los problemas de mi vida todos de una vez.

2.- Sólo por hoy tendré el máximo de cuidado con mi aspecto: trataré de ser cortés en mis maneras, no criticaré y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie, sino a mi mismo.

3.- Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no solo en el otro mundo, sino en este también.

4.- Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten a mis deseos.

5.- Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura, recordando que así como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, la buena lectura es necesaria para la vida del alma.

6.- Sólo por hoy haré una buena acción y no le diré a nadie.

7.- Sólo por hoy haré  por lo menos una cosa que no deseo hacer, y si me sintiera ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.

8.- Sólo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré cabalmente, pero lo redactaré. Y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.

9.- Sólo por hoy creeré firmemente que la providencia de Dios se ocupa de mi, como si nadie existiera en el mundo.

10.- Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo bello y de creer en la bondad.”

Oración de la Papa Juan Pablo XXIII