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Gran sorpresa la mía

Confesión #10: Introvertida, aunque a veces no lo parezca

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Estuve leyendo por todas partes sobre las personas introvertidas, y  me identifico con la forma en cómo las definen: “Si con frecuencia te encuentras sumido profundamente en tus pensamientos y te agrada la soledad y la quietud; prefieres conversaciones profundas en vez de fiestas ruidosas y las muchedumbres te roban energía, es muy probable que seas una persona introvertida.” Yo siento que soy totalmente así, ¡es increíble! Es como si hubiera encontrado mi definición de persona. 😛

En fin, estas son algunas de las señales que caracterizan a una persona introvertida y que me hicieron notar que sí soy una persona así aunque a veces no lo parezca:

1.- No me emociona demasiado la idea de conocer nuevas personas.

2.- Soy buena para hablar en público, pero no tanto para lo que sigue después del evento.

3.- No me gustan tanto las conversaciones (pero solo al principio).

4.- A veces me gusta  no hacer nada.

5.- Tienen que ganarse mi confianza.

6.- Escribo

7.- Aprendo a mantener el equilibrio

Dicen que también hay ventajas por ser una persona introvertida, y eso me parece buenísimo. Pues dicen que nos concentramos más rápido en la lectura (cierto!). Somos callados y por eso tendemos a escuchar (cierto!). Nos consideran serios y comprometidos con nuestras ideas (cierto!). Somos sensibles (cierto!) Y disfrutamos de la soledad (cierto 100%!). 😀

Me he identificado con cada una de las descripciones que he encontrado en la red sobre las personas introvertidas, y hasta me encanta aceptar que soy una de ellas. Pero, epa! No digo que sea mejor ser introvertido, todos somos diferentes y la personalidad de cada uno es única, eso nos distingue y resalta a la vez. 😉

Aquí un texto que compara el cerebro de un introvertido y extrovertido.

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My own race

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En la vida uno está en su propia competencia. Pero no se trata de competir con el de al lado o de ver cómo los demás están avanzando. Sino de concentrarnos en nuestra propia competencia, en la llegada a la meta de cada uno Solo debemos preocuparnos por no dejarnos ganar por nuestro yo del pasado, por esa versión anterior nuestra, que muchas veces nos retrasa. Pero, sólo si esa versión anterior de nosotros es mejor que la de hoy, pues hay que dejar que nos alcance para que nos diga que estamos haciendo mal hoy.

Escuche esta analogía de la vida con una competencia/carrera en una conferencia por internet, solo que no recuerdo el nombre de la misma, ni de la persona que dio tal mensaje. Si alguien tiene alguna idea no dude en decírmelo.

Hace unos días un año más de vida me dio el alcance. Para ese entonces no sabía si sentirme alegre o triste. El tiempo pasa y a veces nos damos cuenta demasiado tarde si estamos haciendo bien o mal. Este nuevo año que llegó a mí, ha sido con madurez, porque está claro que ya no soy la misma que mi versión anterior. Así que hoy voy a seguir moviéndome para dejarla muy atrás, y concentrarme lo más que pueda en mi propia competencia.

Adiós versión anterior. Adiós a esa persona que de vez en cuando se preocupaba por lo que otros estaban haciendo y ella no. Adiós a esa persona que temía ser tal cual era. Adiós a esa persona que renegaba cuando las cosas no resultaban con los planes trazados. Adiós a esa persona que a veces pensaba que era el centro y que lo demás debía girar a su alrededor. Adiós a esa persona que pensaba que tenía que caber en un prototipo armado. Adiós a esa persona que le costaba perdonar y perdonarse errores. Adiós a esa persona que muchas veces dejo de valorar su presente por concentrarse en  lo que fue y en lo que podría ser. Adiós versión anterior mía, esta vez no me alcanzaras en la competencia.

¿Hay alguien más que no seas tú en tu propia competencia?

Confesión #9: siempre con ‘A’

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Me costó un poco aceptar que siempre o casi siempre sería la primera de lista, porque mi apellido inicia con la letra y vocal A. Siempre fui primera, en el primario, en el secundario y casi en la universidad también.

Lo bueno de ser la primera en la lista y de tener un apellido con A es que si estás apurada serás la primera en ser atendida, o si rindes algún examen y es por orden de lista puedes aprovechar y entrar fresca con los conocimientos. El problema aparece cuando deciden empezar con los del final de la lista, ahí sí que serás la última. En fin, siempre habrá ocasiones en que convenga ser primero o última.

Otras de las cosas locas con mi apellido es que no solo empieza con A, sino que tiene tres As; a esto se le suma que mi nombre también es con tres Es (cElEnE)… y una de las desventajas de mi apellido, es que si se le agrega una C al inicio significa “desnuda” (esto ocurre en mi país, tendría que averiguar si es lo mismo en otras ciudades para mudarme ya!).

Luego de muchos años confieso que me gusta mi apellido y nombre, no importa si no hay variantes con otras vocales como la I, O, U. Yo soy nombrada solo con la A y E 😉

¿Les pasa lo mismo a ustedes con sus nombres o apellidos? o seré la única que anda por ahí con tres As y tres Es 😛

 

Felicidad

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Héctor en busca de la felicidad“¿Cuántos recuerdan un momento de su infancia cuando experimentaron la felicidad en su estado natural? Ese momento único de alegría. Ese momento en el que nuestro mundo dentro y por fuera estuvo bien. Todo estuvo bien. Pero ahora que somos adultos, todo está mal todo el tiempo.”

Supongo que cuando éramos niños sabíamos apreciar lo bueno de todas las situaciones, pero ahora que somos adultos lo hemos olvidado.

La semana pasada vi la película Héctor en la búsqueda de la felicidad, y como la mayoría de veces que intento entender los mensajes entre líneas esta vez también lo hice, pero fue más fácil porque en esta historia hubo muchos mensajes explícitos sobre la felicidad. Así que los anote y ahora los comparto con ustedes…

Mis favoritos 7, 8, 9, 10 😉

1.- Hacer comparaciones puede arruinar tu felicidad

2.- Muchas personas ven la felicidad en su futuro

3.- algunos creen que la felicidad está en tener mucho dinero o ser exitosos

4.- La felicidad pude ser la libertad de amar a más de una persona

5.- A veces la  felicidad depende de no conocer toda la historia

6.- Evitar la infelicidad no es el camino a la felicidad

7.- La felicidad es responder a tu vocación

8.- La felicidad es ser amado por quien eres

9.- El miedo es un impedimento a la felicidad

10.- La felicidad es sentirse completamente vivo

11.- La felicidad es saber cómo celebrar

12.- Escuchar es amor

13.-  Todos tenemos la capacidad de ser felices, todos tenemos la obligación de ser felices

“No debemos ocuparnos tanto en la búsqueda de la felicidad sino en la felicidad de buscarla

Todas las frases y citas son de la historia de la película.

Si te interesa, también podría gustarte: Odette, una comedia sobre la felicidad

Adaptarse

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Adaptarse, cambiar, transformarse …Adaptarse, acomodarse, acondicionarse, adecuarse, habituarse, acostumbrarse, cambiar, transformarse…

¿Hasta qué punto estamos dispuestos a adaptarnos a las condiciones que se nos presentan? ¿Debería haber un límite? Si fuera así, aquel límite sería hasta que lleguemos a la meta. Quizá el día que lleguemos a donde queremos ya no habrá más adaptabilidad, no más cambios y nos más transformaciones.

Mientras tanto, no nos queda otra cosa que adaptarnos, que seguir con esa acción de acomodarnos a las condiciones o circunstancias que se nos presentan en el camino, sean buenas o malas, nos direccionen o nos haga reflexionar de por dónde debemos ir. No queda otra cosa que seguir, porque “sólo las especies que mejor consiguen adaptarse son las que logran sobrevivir y seguir evolucionando, mientras  las que no lo logran van desapareciendo” (Charles Darwin)

Y no queremos desaparecer ¿verdad? Al menos yo, aún no lo quiero hacer. Viernes me trajo dudas, pero este sábado me toco reflexionar y llegué hasta esta palabra: adaptarse, porque de ahora en adelante no me queda otra cosa que adaptarme; ¡claro está! sin cambiar la esencia, sin cambiar de rumbo, sin cambiar de objetivo. El adaptarse, para mí, es adecuarse para seguir y no detenernos.

Comparto unas frases para no pensarla dos veces y adaptarnos sin temor.

“La inteligencia es la habilidad de adaptarse a los cambios “ Stephen Hawkings

“No puedes tomarle la medida a las situaciones de la vida, pero puedes tomarle la medida a las actitudes para adaptarse a estas situaciones” Zig Ziglar

“Adaptarse o morir, ahora como nunca, es imperativo inexorable de la naturaleza” H.G. Wells

“Un verdadero campeón puede adaptarse a cualquier cosa” Floyd Mayweather Jr.

“Aceptar nuestra vulnerabilidad en lugar de tratas de ocultarla es la mejor manera de adaptarse a la realidad” David Viscott

El Camino

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 “La vida no se elige se vive” (the way)

Dicen que la vida esta llena de elecciones, entonces ¿cómo es que se puede vivir sin elegir?. Yo aún no sé la respuesta, pero creo que se puede vivir dejando se hacer distintivos para seguir lo parámetros ya establecidos, sino que se puede vivir creando cada uno sus propias elecciones que lo hagan ser uno mismo.

La vida es un camino, y esta película El Camino o The way la muestra muy bien. Hace unas semanas la ví y me quedé enganchada a la historia desde el inicio. Tom Avery es un conocido oftalmólogo de Californía, un día recibe una llamada que le informan que su único hijo Daniel había muerto en los Pirineos. Tom decide viajar a Europa para traer el cuerpo de su hijo, en ese viaje descubre que su hijo estaba haciendo el famoso Camino de Santiago, pero no pudo pasar de la primera etapa. Entonces, y a pesar de su personalidad, Tom decide continuar este camino en honor a su hijo, de quien lleva sus cenizas en una caja. Durante todo el camino Tom aprenderá grandes lecciones que antes no hubiera imaginado.

Esta película contiene todos los detalles tanto visuales como musicales para inspirar a quienes tienen ganas de realizar un viaje de encuentro o liberación. Desde ya me sumo como una más que quiere hacer la caminata de Santiago de Compostela.

Algo que rescato de esta historia es que las personas pueden cambia su percepción de la vida, sin importar la edad, solo se necesita vivir nuevas experiencias.  Y sumo a esto rescatable la lección de saber que los amigos se hacen en el camino, y no se buscan.

Les dejo el traier, y espero que se animen a mirala! 😉

 

 

Confesión #7: Música clásica, ¡bienvenida seas para los estudios y para más!

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from: paxinasgalegas.es

A siete meses de terminar los estudios, y a unos pocos días de haber empezado con todo en la elaboración de mi tesis, he aprendido a escuchar música clásica. Gracias a Spotify y a los gritos en silencio de concentración, llegue a esas listas de reproducción que contenían todas las piezas de música clásica conocidas y desconocida (para mí) bajo los títulos de ‘intense studying’, ‘peaceful piano’, ‘perfect concentration’ y otras más que ya las tengo en mis favoritos.

Así que la música clásica llego a mí, en estos tiempos de estudio duro, de concentración constante, y de escape de lo desconocido. Sinceramente he aprendido a disfrutarla. Y sin querer me está ayudando a crear nuevas historias e inspirándome a escribir más.

Estoy segura que antes no comprendía su valor. Pero ahora que la tengo tan cerca de mis oídos la adoro y la disfruto. Con cada pieza de música que escucho, siento que me sumerjo a un nuevo mundo, a un nuevo ambiente, siento que me extrae de la vida real a otro tiempo. Es como si me ayudara a escapar de todos mis pensamientos para limpiar mi mente y poner nuevos. Realmente la experiencia de sumergirse con todos los sentidos en la música clásica es increíble. 😀

Les dejo dos piezas de música clásica, mis favoritos de Mozart y Yo-Yo Ma. Y los invito a que se animen a explorar este estilo de música. 😉

Mozart – Piano Sonata No 11 in A major K 331 Third movement – Rondo Alla Turca

 

Yo-Yo Ma – Unaccompanied Cello Suite No. 1 in G Major, BWV 1007, Prelude

Reencuentro

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fly

“Todo lo 
que anhelas
sentir en el futuro
puedes sentirlo
hoy mismo”

Una frase que quedó resonando la noche de años nuevo y durante este primer día del año.

Me esmeré bastante por recibir bien este 2015. Algo dentro de mí decía y sigue diciendo que este año realmente será diferente para mí, ¿será porque me siento preparada?, ¿será porque siento la confianza y fe dentro de mí?, ¿será porque siento que el crecimiento y lecciones que recibí durante los últimos tiempos me prepararon para este año y para los que vengan de ahora en adelante? Lo estoy sintiendo así, y cuando el corazón habla no hay  por qué dudar, es así como es y será. Si él lo siente hay que escucharlo con más fuerza porque nuestro corazón tiene la razón.

Hice la mayor parte de cosas, rituales, acciones y deseos que quería hacer para recibir el nuevo año, realicé mis cábalas que según yo van a funcionar, lancé unas monedas al cielo, tuve entre mis dedos lentejas en son de fortuna, comí uvas pidiendo deseos de lo que quiero que contenga este año, vi algunos fuegos artificiales que se reflejaban en el cielo, reí, sonreí, abracé, me dejé llevar por la magia de embriagues, y solté mi cuerpo a la danza de la noche acompañada por unas luces que llenaban de magia la habitación.

Para cuando desperté consiente y satisfecha de cómo lo había recibido, comprendí que ya había pasado gran parte del primer día del nuevo año, me preocupe al inicio, pero luego comprendí que el primer día es para descansar y meditar de cómo estamos dispuestos a afrontar el resto del año que se nos viene. Así que eso hice, primero descansar, distraje y liberé mi mente de todo pensamiento de preocupación, unas historias contadas de forma maravillosa me ayudaron a soltar ese peso. Mi mente se distrajo,  admirando ese arte que tienen algunos de contar historias capases de crear reflexión, de transmitir mensajes y crear ilusión y desapego de la realidad en la que vivimos cada día; entonces me dije: yo quiero hacer eso, quiero ser como ellos. Y sin darme cuenta ya había hecho lo segundo, meditar luego de descansar.

El día fue terminando, y por un momento tuve miedo de que este acabando tan pronto, unas ondas de preocupación comenzaron a invadirme hasta que comprendí que tenía que poner en orden para poder avanzar en este primer día que iba llegando a su fin. Y puse en orden cuestionando ¿qué quería o quiero hacer en este nuevo año?, ¿qué es lo primordial?, ¿qué es eso que me llena de esperanza e ilusión?; entonces sin darme cuenta comencé a sentir que el deseo, el impulso, el sueño, la desenvoltura, la imaginación y la magia de escribir estaba volviendo de nuevo a mí mientras escribía estas letras.

Mi boca comenzó a llenarse de nuevo con palabras en silencio, mis dedos comenzaron a dibujarlas y mi mente las soltó sin ningún cuidado, pues más adelante habría momento y tiempo para editarlas con el mayor cuidado que ellas se merecían. Mágicas canciones acompañaron el momento, luces se prendieron y apagaron en señal de alegría, y un silencio sumergió todo el ambiente para crear el momento propicio para recibir de nuevo aquel don que creí que estaba perdiendo y que había lamentado ya no tener.

Y, así fue. Había regresado, yo estaba de vuelta en aquel primer día de un año distinto que prometía traer esperanza, sueños e ilusiones de un nuevo comienzo con más fortaleza y confianza que años anteriores. Aquí pues, yo estaba de vuelta, frente a una hoja en blanco cargada de muchas palabras, las que contenían y contienen parte de mí; y las que demuestran que mi hablar en silencio no se había ido ni lo ha hecho del todo.

Primer día del año en tu sentir trajiste mi reencuentro.

Confesión #6: Responsabilidad, una mosquita zumbando siempre.

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Se acerca el mes de exámenes finales y ya estoy en el mes de trabajos finales de la universidad, y sinceramente a pesar de todo lo que se ha presentado en los últimos días no he podido perder el foco de lo que debo presentar para las tareas universitarias. 😐

Ahora estoy más segura que nunca que soy responsable. Claro que ser responsable es bueno, pero acaso ¿no es bueno también tener una soltura de vez en cuando? Creo que yo no puedo darme esa soltura, por más que quisiera, siempre está la mosquita de la responsabilidad zumbando mis oídos para recordarme lo que tengo pendiente de tareas. Es como si no pudiera liberarme, esto suena raro, pero a veces suena bastante bueno, porque no me desprendo de lo que debo hacer hasta haberlo terminado. 🙂

“Ay responsabilidad eres buena conmigo pero ¿no crees que a veces deberías darme un respiro?”

Confesión #3: ¿Fútbol? … solo cuando es emocionante!

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En estas fechas de partidos mundialistas he estado más prendida a la TV que las veces que ha habido alguna novela o reportaje interesante, (hasta he escrito menos) lo cual me ha sorprendido mucho; puesto que siempre he dicho que no me gusta el fútbol, porque prefiero ver el vóley. 😉

Sin embargo, estos días he estado alentando a diferentes países, gritando con cada posible gol, rabiando con los penales y pelotas perdidas, lamentándome por cada país que no ha podido seguir y alegrándome como si fuera de aquellos que han pasado a la siguiente ronda, he sentido aquellas emociones que genera el fútbol a pesar que la propia selección de mi país no esté en el mundial. 😦

Entonces, ahora, puedo comprender lo que significa para muchos este deporte, representa muchos aspectos y creo que con orgullo a cada nación, pues es todo un equipo que trabaja para demostrar que trabajando (es decir jugando) juntos pueden conseguir buenos resultados. Y sobre todo que sin importar las circunstancias ha unido a distintos países (jugadores e hinchada) bajo una misma cancha y techo.

 Epa! Pero solo le voy al futbol emocionante, como estos partidos del mundial que muestran lo mejor de cada país. 😀

También hay:

Confesión #1 Hacer amigos en el colegio

Confesión #2 ¿Inglés? no gracias