Confesión #24: los geranios de mi vida

Hace un buen tiempo se me ocurrió el tema de esta confesión mientras regaba el jardín de la casa, para ese entonces me percaté que en nuestro jardín siempre hay geranios y haciendo memoria noté que siempre hubieron geranios, desde que soy pequeña hasta ahora.

Quizá se pregunten y que hay de especial con ello, ya lo descubrirán en las siguientes líneas.

Los geranios no han sido mis flores favoritas, la verdad es complicado elegir una porque me gustan todas las flores. Pero, antes, yo no apreciaba a los geranios, es más quería que cambiáramos de flores en el jardín, quizá unos más sofisticadas, para ese entonces creía que los geranios eran comunes y corrientes, no lograba ver su valor como ahora.

Hemos intentado tener flores más sofisticas pero no hemos tenido mucha suerte, quizá alguna u otra por temporadas, pero no hemos logrado hacer un cambio total, así que los geranios han seguido permanentes en nuestro jardín, ahora con otras variedades, colores diferentes y más pomposos, todos han tenido éxito en casa.

Así que ahora que los veo con otros ojos y aprecio su belleza puedo notar que los geranios no son nada corrientes sino son fuertes, resistentes y adaptables, y todo el año nos dan flores (a diferencia de otras) como agradecimiento por tenerlas. Quizá antes no lo noté pero estas flores representan mucho más que solo ornamento en casa, sino son ejemplo de que resistir y adaptarse también es hermoso.

Los geranios han estado presentes toda mi vida hasta ahora y sin duda seguirán a futuro, porque cada vez que las veo recuerdo lo fuerte que son y como ello se refleja en sus flores. 🙂

geranio

Para no irme de mi

A veces pasa que vamos dejándonos por otras prioridades, ya sea de familia o de sociedad, pero en ese intento de querer responder a todo vamos dejando de lado algunas cuestiones que quisiéramos darle especial atención, queremos salvar el mundo, queremos salvar el mundo de otros (o quizá eso creemos), pero no nos damos cuenta que al final estamos perdiendo nuestro propio mundo por querer ser heroínas de otros cuando debemos ser nuestras propias salvadoras.

Para no irte de ti, mejor vete de todos. 😉

My time will come

I’m tripping over laces no one taught me to tie

But I know that my time will come

Lord, I know that my time will come

Through this infinite waiting, and this endless in-between

Oh, I know that my time will come

Andrew Blooms ~ My time will come

Ha pasado solo un mes tras admitirme que no hay un futuro en mí y en este tiempo eso no ha cambiado, sigo en el mismo mood. A veces, no se siente nada y a veces se siente todo. Estoy aprendiendo a vivir con ello. Aprecio el día a día aunque se hayan vuelto rutinarios; una canción, una frase o un mensaje lo cambia todo. Hoy esta canción alivió el día porque volví a tener esperanza que mi tiempo vendrá. 🙂

Mis días ausentes (resumen)

Han pasado unos buenos meses de ausencia y de silencio en mis palabras. Meses en los que he estado capturada por la rutina de casa, del trabajo y de los estudios, pero no todo ha sido malo porque hubieron momentos bonitos (llenos de ilusiones) y de lecciones (algunas de crecimiento y otras de aceptación).

También, llegó un nuevo año más en mi vida y este ha traído nuevos pensamientos y formas de ver mis días. Por ejemplo, debo confesar que no veo un futuro en mí. ¿No les pasa que en algún momento de su vida dejan de tener sueños o metas por alcanzar? Pues yo estoy en ese tiempo. Quizá me vuelva a encontrar con mis ilusiones pasadas, pero por ahora ando en blanco sin ver más de allá de cada día que transcurre. Aquellos sueños que tenía de jovencita (en mis veintes) ya no me generan la ilusión de ir por más y poner todo el empeño que pueda. Es como que estoy cansada de luchar e intentar, por ahora solo quiero tranquilidad, buena música, experiencias y nuevos lugares que recordar. Sin embargo, debo confesar que a veces extraño una pisca de impulso en mi vida, solo que ahora no sé hacia dónde debo dirigir ello o para qué; es muy raro porque no encuentro una respuesta. Quizá la encuentre en el camino que estoy transitando, por ahora no quiero aturdirme.

Algo que sí me atreví hacer en estos días ausentes y de pandemia, fue viajar, en realidad fue mi regalo de cumpleaños; no saben la satisfacción que sentí. Fue como abrir las alas y volar, tal cual pájaro encerrado que sale de la jaula tras mucho tiempo. Aunque no soy de viajar mucho, por circunstancias que no me he atrevido a romper, la sensación de descubrir lugares ha sido maravillosa y por ahora este es mi único impulso de ir a explorar nuevos lugares en mi país con más frecuencia en ves de solo una vez al año. Mientras caminaba en un ruta casi virgen de la selva, apreciaba los nevados, los campos de cultivo, las casitas de barro a los lejos, las montañas y los atardeceres infinitos, me dije no puedo morir sin antes conocer más lugares cómo estos, no puedo privarme de ello solo por seguir una rutina o solo por tener algo de temor de salir de la zona cómoda ya conocida. Por ese motivo me he propuesto hacer un viaje más antes que termine este año 😉 (ya les contaré cómo me va) (Ah! el viaje que hice fue a Cusco-Perú ).

Estos días, o mejor dicho, meses ausentes han sido variados en emociones, quizá en su momento no lo vi, pero ahora que he intentado resumirlos veo un vaivén de sensaciones que como todo no las aprecié al inicio, pero que de alguna forma han servido como lecciones para seguir.

Queda poco para el fin de año, pero son cuatro meses suficientes para experimentar más… aunque a veces parezca difícil no se desanimen como yo, sigan con confianza, sin importar el qué 🙂

Ps. escribir sigue siendo la forma más efectiva para encontrarme.

Yo en unas cuantas palabras

Yo en unas cuantas palabras y párrafos sería así:

Soy normal, tan normal como los días que transcurren en la rutina. Mi estado de ánimo también es como los días, a veces buenos, a veces malos. Suelo mantener la calma, pero si la tengo que perder, generalmente es porque siento que van contra mis creencias, comodidad o daño contra alguien/algo con lo que tengo sintonía o me identifico.

Mis pensamientos vuelan, imagino muchas cosas, creo historias paralelas a las situaciones que me ocurren; y claro nada de lo que imagino sucede. Pienso mucho y por ello digo que soy bastante racional, es raro que me deje llevar por las emociones; a veces debo forzarme para hacer que mi corazón tome el timón en algunos momentos. Y aunque a veces es bueno que mi mente lidere, en ocasiones he perdido experiencias que debieron ser vividas con el corazón.

Mis gustos son limitados al igual que mis actividades de ocio y por ese motivo estoy abierta a experimentar nuevas emociones, podría decir que me faltan sentir muchas otras.

Prefiero el silencio, prefiero escuchar, prefiero ser espectadora de las historias de otros que contar las mías (pues son muy limitadas de emociones).

Las palabras valen mucho para mí y por esa razón no las utilizo a la ligera, ya que cuando hago uso de ellas es porque realmente sus significados han calado en mi. Quizá por ese motivo sea de pocas palabras en especial las habladas, porque en las escritas me va mucho mejor.

Podría seguir tomando más palabras para decir quien soy, pero hay algunas que tendrán que quedar guardadas. Por ahora soy algo o todo lo que describen estos pocos párrafos. 😉

cel

Va estar bien

Algo que valoro de los algoritmos de las redes sociales es que a veces nos «guían» en las publicaciones que estuvimos revisando, ofreciéndonos más contenido del mismo tema; además nos traen al presente publicaciones que hicimos mucho tiempo atrás, ello nos ayuda a reconocer que tanto hemos cambiado, crecido o si seguimos en la misma perspectiva de cuando realizamos esa publicación.

En esa línea de recuerdos he encontrado muchas publicaciones con las que ya no me identifico y me he preguntado en qué estaba pensando para hacer público ese pensamiento, obviamente muchas de las respuestas están enlazadas con la edad que tenía en ese entonces, al menos ello me ayuda a tener una justificación aceptable. Por otro lado, también me he encontrado con publicaciones que aún resuenan conmigo y, es más, me ayudan a reenfocarme si es que me estoy perdiendo en la nueva rutina. La que comparto ahora es una de esas (aquellas que reconectan), no recuerdo la fecha (la tenía guardada en post borrador) y tampoco recuerdo el autor (motivo por el cual no lo cito).

Por alguna razón hoy abrí este texto y ha resonado conmigo, dado que es tiempo de incertidumbre, de poca confianza y de temor, es como si hubiera sido un mensaje que necesitaba para creer en mi, seguir las corazonadas, confiar en lo que venga y persistir a pesar de lo que se presente (espero que esto me ayude en este mes de mayo).

Lo difundo por si alguien más necesita un mensaje del universo 😉

«¿Qué harías con tu vida si supieses que va a salir bien? El universo siempre está del lado de aquellos que se atreven a ir en búsqueda de sus sueños. Sólo existen unos requisitos:

No te engañes a ti mismo.

Lánzate, cuando piensas demasiado impides que las cosas sucedan.

Ten fe, aparecerán obstáculos en el camino para ponerte a prueba.

No abandones, ten paciencia»

Imagen: autor por averiguar

Cambio de cuestiones

tumblr-lyen595zz91qkynm4_origEs complicado no hablar de lo que está sucediendo, dado que todas las noticias giran entorno al problema mundial que estamos viviendo. Pero este post no es para hablar sobre ello, sino para lo otro que está sucediendo por dentro, aquello que a veces pasa desapercibido pero que va calando.

Entrar en cuarentena y trabajo remoto fue como si mi deseo de cambiar de rutina para estar más tiempo en casa y dejar de madrugar para el trabajo, se hubiera hecho realidad. A pesar de ese deseo cumplido, la alegría nunca es total, pues la incertidumbre de cómo será el futuro cercano asusta, por el mismo hecho de no saber que más va a suceder, con el mundo, con mi familia y conmigo misma.

Me surgen muchas interrogantes con respecto a eso. ¿Qué serán de mis planes? ¿Continúo con ellos? ¿Y el trabajo? ¿Qué viene ahora? ¿Extraño la rutina? ¿Debería poner mi atención a otros aspectos dejados de lado? ¿Debo reevaluar mi lista de prioridades? ¿Cómo aprovecho mi vida sin que esta se me quede solo en casa? y muchas otras que me carcomen cada noche.

Los días en casa transcurrieron bien hasta el momento que dejaron de tener sentido y se convirtieron en otra rutina. Despertarse a la misma hora, prender el computador, pasar check de asistencia, desayunar, hacer pendientes del día (correos, reuniones, creaciones, etc.), parar para el almuerzo (cocinar-comer), retomar pendientes (correos, reuniones, creaciones, etc.), ver que ya sea hora para desconectarse (imaginariamente), revisar redes o música para desconectarse, ver TV o leer o estudiar, cenar (cocina-comer), ver Tv hasta dormir y al amanecer hacer lo mismo.

Con días así las cuestiones internas no han dejado de parar, más aún en este segundo año desde casa, solo que ahora son más diferentes que antes. ¿Cómo sacarle la vuelta al tiempo en un solo lugar? ¿Cómo no aburrirme de seguir aprendiendo? ¿Debería establecer conexiones virtuales o esperar a la presencialidad? porque no soy buena para eso. ¿Lo que deseaba antes con tanta añoranza realmente era lo que quería? porque no le dedico tiempo a ello. ¿Cómo sobrevivir al encierro sin aburrirte o perder el sentido de los días? ¿Qué esperar cuando no se sabe que se está esperando? ¿Cómo vivir sin esperar? y otras muchas más que me las guardaré.

El cambio de cuestiones ha sido inesperado, solo que ese cambio ha generado más cuestiones, otras que aún no estaban mapeadas. Ojalá me contarán cómo se hace para lidiar con ese cambio de cuestiones en los treintas. :/

Cuidense

Aquí y ahora

Encontré un texto en la web, el cual forma parte de un post sobre lo que debemos decirnos cuando sentimos que no hemos cumplido algo en nuestras vidas o que nos falta mucho aún. Y sí, ciertamente, muchas veces pasa, me pasa. Me corroe esa sensación de que hay algo en mi vida que me falta, algo que no he cumplido, algo así como me estoy quedando, no estoy logrando esto o aquello, o a veces ocurren esas cuestiones como ¿será que en algún momento sentiré que hice algo en mi vida? ¿será que estoy hecha para cumplir algo o generar un cambio? ¿será que importo o quizá no? Sí, cuestiones que nos matan por dentro, pensamientos que no llevan a lo más profundo hasta hacernos cuestionar nuestra existencia e ideas de creer que estamos aquí por «algo más».

Ha pasado tanto tiempo en el que llevo haciendo planes, pensando que cumpliré un sueño o una meta y creyendo que un día «seré alguien» más; y con ese mismo tiempo en el que creía ello, he aprendido y he asimilado que el día a día vale más de lo que vaya a venir en adelante.

Así que a disfrutar el día y creer en quienes somos aquí y ahora.

Aquí parte de aquel texto 😉

You may not look like a supermodel. You may not have the perfect nose. You may not be a size 0. You may get wrinkles on your forehead when cringe or smile. You may not drive the coolest car, or have the roomiest apartment. You may not have the best collection of shoes, or the biggest closet. You may not be the smartest, have graduated college – or even high school. You may not be the most ladylike – or the most masculine. But you are beautiful, in your very own way.

From: 10 thing to tell yourself when your feeling unaccomplished

Yo + tu

Yo soy más yo porque estás tu. Tú eres más tú porque estoy yo. Al encontrarnos con el otro, cada uno se convierte en parte de algo nuevo y más amplio.

Martin Buber

Antes que acabe febrero, una cita romántica que llevaba tiempo (años) guardándola. Sale a la luz ahora, no porque el momento lo amerite, sino porque hay la confianza de aceptar estas palabras como certeras. Que gratificante saber que estas al lado de alguien que convierte tus días en algo nuevo y amplio, que son como dos mundos que se exploran cada vez que están juntas y que son dos territorios que se invaden en los momentos que se encuentran. 😉

You’ve Got the Love

Los tiempos difíciles van y vienen, son pruebas, son lecciones y también son parte de nuestro crecimiento. Un día hubiera querido que dejaran de suceder, pero al igual que es necesaria la oscuridad para distinguir la luz, aquellos tiempos son necesarios para reconocer los momentos de alegría, de unión y de aprendizajes alcanzados. Y aunque a veces se sienta que ya no se puede más, el amor y fortaleza resurge.

You got de love es una canción que me recuerda que hay que resistir, levantarse y seguir.

Sometimes it seems that the going is just too rough
And things go wrong no matter what I do
Now and then it seems that life is just too much
But you’ve got the love I need to see me through

Florence + The Machine